Sistema de las Naciones Unidas En Chile

Equipo Técnico de Emergencias (UNETE) en Chile

El UNETE  se ha establecido como una herramienta técnica interagencial para apoyar e incrementar la capacidad relacionada a la prevención del riesgo y a la preparación y respuesta del Sistema de Naciones Unidas frente a la ocurrencia de desastres naturales o emergencias humanitarias.

Reportará directamente al Equipo de Manejo de Desastres (UNDMT), presidido por el/la Coordinador/a Residente de Naciones Unidas. El UNETE está conformado por los puntos focales de las Agencias, Fondos y Programas del Sistema de Naciones Unidas con representación en Chile.

El UNETE trabaja en los temas que le son asignados por el UNDMT, bajo el liderazgo de un coordinador principal y un coordinador alterno. Será el coordinador principal, o en su defecto el alterno, quien convoque a las reuniones de trabajo del equipo y quien se responsabilice de mantener al día los puntos de acción de las mismas. Entre sus funciones principales se encuentran:

En situaciones de normalidad:

  • Actualizar el plan interagencial de respuesta a las emergencias y de contingencia según escenarios.
  • Establecer contactos con sus contrapartes técnicas y mantener el directorio de emergencias /proveedores.
  • Alertar en base a informaciones segundarias al UNDMT sobre los peligros o amenazas potenciales.
  • Participar en la construcción de un sistema interagencial de información sobre emergencias en el país.
  • Preparar propuestas para obtención de fondos relevantes/actividades de prevención de emergencias.

En situaciones de peligro inminente o desastre:

  • Participar en misiones interagenciales de evaluación.
  • Analizar y evaluar los pedidos de ayuda internacional.
  • Apoyar y facilitar la coordinación de las operaciones.
  • Disponer de Centro de Información de NNUU.
  • Elaborar informes de situación y llamamientos de ayuda.
  • Apoyar al equipo UNDAC.

Los UNETE han sido la piedra angular de la preparación y respuesta en América Latina de las Naciones Unidas desde 2003. El nivel de preparación ha mejorado, como lo confirman la existencia de planes de respuesta, la publicación de informes de situación estándares en el momento de la emergencia, una movilización de fondos más eficientes y una mayor vinculación con otros socios (gobiernos, ONG, FICR, entre otros).

En línea con la reforma humanitaria, el acercamiento con otros socios fuera del Sistema en preparación y respuesta a desastres, se concretiza con la creación de la Red Humanitaria, en la cual el UNETE juega un rol indispensable.

En Chile la creación de la Red Humanitaria se concretó con la firma del Memorando de Entendimiento entre el Sistema de Naciones Unidas, la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja; Delegación de la Unión Europea en Chile y Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea (ECHO); Office  of US Foreign Disaster Assistance for Latin America and the Caribbean- OFDA; Visión Mundial;  y Soberana Orden de Malta. El UNETE deberá trabajar en conjunto con la Red Humanitaria un Plan de Trabajo para el 2012.

El objetivo principal de la Red Humanitaria Internacional en Chile es facilitar y socializar las políticas, estrategias y acciones en preparación y respuesta a desastres en coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores,  con la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior y Seguridad Pública y con los principales actores humanitarios internacionales del país.

Respuesta a la Emergencia Post Terremoto

El terremoto y posterior tsunami del 27 de febrero de 2010 – 3ro más intenso registrado – ocasionó importantes daños y afectación a 8.000.000 de personas que habitan en 6 regiones del centro del país. El Sistema de Naciones Unidas, así como otros organismos de cooperación y asistencia humanitaria, desplegaron equipos y material en apoyo al país, en cumplimiento a los mandatos y acuerdos internacionales. De esta forma, se implementaron procedimientos y herramientas de planificación, coordinación y gestión, dirigidas a proporcionar asistencia humanitaria a la población afectada.

Con la activación del UNDMT/SMT y del UNETE para analizar la situación se dio inicio la respuesta del SNU que vio reforzada su capacidad con la presencia de un equipo OCHA/Redhum en su rol de facilitador de la coordinación de la respuesta humanitaria. Los primeros días de la emergencia estuvieron marcados por reuniones de coordinación y misiones de evaluación a terreno así como la activación de protocolos operacionales que permitirían una mejor organización de la respuesta humanitaria (3W, Monitoreo de las donaciones, SITREP, Google Groups, mapeo de daños etc.)

El 5 de marzo el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon realizó una visita a Chile y puso a disposición 10.3 millones de US$ del Fondo Centralizado de Respuesta a Emergencias (CERF por sus sigla en inglés) para financiar proyectos de asistencia humanitaria. La ejecución de los proyectos de respuesta a la emergencia fue coordinada por el RC y UNCT a través del UNETE y cuyos componentes esenciales fueron:

  • Medios de vida: liderado por la FAO, el proyecto colaboró en la restauración de la pesca artesanal de las zonas costeras más afectadas, a través de la provisión de botes con equipos de seguridad, motores; compresores; equipos de buceo; máquinas de hielo; redes y trajes de buceo, beneficiando directamente a cerca de 6.900 pescadores y sus familias.
  • Viviendas de Emergencia: OIM lideró el proyecto que proporcionó 1407 viviendas temporales, kits de albergues, kits de cocina y bancos de herramientas. Complementariamente, el PNUD proveyó de cocinas de emergencia, ollas térmicas y sets de utensilios de cocina a las familias más afectadas por el terremoto.
  • Educación: UNESCO apoyó la reactivación de la escolarización primaria y secundaria en las comunidades afectadas por el terremoto, mediante la construcción de 62 aulas temporales -beneficiando 2.454 estudiantes – y la reparación de un Centro de Formación Técnica – beneficiando 800 estudiantes.
  • Salud: El proyecto de la OPS/OMS respondió a las necesidades post desastres del sector salud distribuyendo equipos médicos comunes, de emergencia y de laboratorio para más de 35 hospitales; recuperando y rehabilitando infraestructura hospitalaria e instalando equipos de radio comunicaciones para la red de salud en 5 regiones. Así mismo, fortaleció la capacidad de respuesta frente a epidemias del país con la donación de medicamentos y vacunas que se complementaron con un plan de acción y donaciones para el control de riesgos de contaminación, control de vectores y vigilancia epidemiológica especialmente en los campamentos y aldeas.
  • Agua y Saneamiento: a través de UNICEF se entregaron 12 millones de litros de agua a los damnificados, tanques de agua para los campamentos, baños portátiles, módulos sanitarios, kits de higiene familiar; cloro; kits comunales de limpieza y de agua; movilización y entrenamiento de promotores de higiene; entrenamiento a 4776 familias en medidas de higiene y campaña de radio/TV/medios impresos sobre educación e higiene.
  • Protección: para garantizar la protección y seguridad integral de los derechos de los niños y adolescentes afectados, UNICEF entregó Kits de insumos de respuesta inmediata para albergues (alimentos y artículos de higiene), Kits de utensilios escolares, Kits recreacionales y didácticos para los albergues, folletos para comunidades, niños y padres. El apoyo psicoemocional fue reforzado con actividades recreativas en 56 ciudades,  y se entregaron folletos para profesores y personal de apoyo psicológico, mensajes televisivos, mensajes de radio y talleres de apoyo con 2.652 participantes.

Con los proyectos para la emergencia ejecutados, el SNU con el apoyo de agencias como UN-Hábitat, OCHA y el EIRD ha migrado hacia una etapa de recuperación y de apoyo a la reconstrucción que ha incluido actividades como el fortalecimiento de capacidades locales en respuesta a emergencias, reflexiones sobre las lecciones aprendidas, diagnósticos sobre la reducción de riesgos a desastres y actividades de recuperación temprana a cargo del PNUD.