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Día Mundial de la Alimentación

16 de octubre, 2014, Categorizado como Día

FAO llama a priorizar el apoyo a los agricultores y agricultoras familiar para avanzar hacia la erradicación del hambre

dma2014_01En América Latina y el Caribe, la agricultura familiar constituye el sector mayoritario de la agricultura en todos los países de la región y un pilar de la seguridad alimentaria regional, señaló hoy la Oficina Regional de la FAO durante el Día Mundial de la Alimentación.

La nueva publicación de la FAO, El estado de la alimentación y la agricultura 2014 (SOFA, por sus siglas en inglés) señala que los agricultores familiares producen cerca del 80% de los alimentos a nivel global, y nueve de cada diez explotaciones agrícolas en el mundo pertenecen a este sector.

El Representante Regional de la FAO, Raúl Benítez, explicó que, “En América Latina y el Caribe más de 60 millones de personas y 17 millones de granjas pertenecen a la agricultura familiar, pero su importancia va más allá de los números: juegan un rol en la preservación de la biodiversidad, en el rescate de alimentos y prácticas agrícolas ancestrales, en el empleo agrícola, la lucha contra la pobreza y en desarrollo equilibrado de los territorios”.

En la región, la agricultura familiar ocupa entre el 12% y el 67% de la superficie agropecuaria, dependiendo el país, provee entre el 27% y 67% del total de la producción alimentaria, y genera entre el 57 y el 77% del empleo agrícola.

“La importancia de la agricultura familiar para la lucha contra el hambre y la seguridad alimentaria no puede ser sobrestimada -señaló Benítez- ya que cerca del 80% de las explotaciones agrícolas en América Latina y el Caribe son parte de este sector”.

FAO apoya al sector a enfrentar sus retos

Aunque son un pilar de la lucha contra el hambre, los agricultores y agricultoras familiares concentran los mayores índices de pobreza, inseguridad alimentaria y analfabetismo de la región, poseen escaso acceso a tierras de gran extensión y calidad y son vulnerables ante el cambio climático. También enfrentan importantes restricciones en términos de su acceso a mercados, tecnologías, infraestructura, créditos y servicios para la producción.

La agricultura familiar es una de las tres prioridades de trabajo de la FAO en la región, la cual desarrolla a través de la iniciativa regional “Agricultura Familiar y Desarrollo Territorial Rural”,  trabajando de cerca con los organismos de integración regional -CELAC, Petrocaribe-ALBA, MERCOSUR, CAN, CARICOM y SICA- y con los gobiernos nacionales para desarrollar el potencial del sector al máximo.

La FAO está apoyando el fortalecimiento institucional para facilitar políticas inclusivas y centradas en las personas, ampliar el acceso de los agricultores familiares a los servicios públicos, recursos productivos y mercados y fortalecer las organizaciones de productores.

“Estamos apoyando a agricultores y agricultoras a aumentar sus niveles de producción, productividad y competitividad, reduciendo su vulnerabilidad a los riesgos climáticos y las amenazas ambientales, al tiempo que se promueve el empleo rural decente”, explicó Benítez, quien señaló que es fundamental generar sinergias entre los planes de protección social y los programas de agricultura y desarrollo rural, a través de instrumentos como el Plan de Erradicación del Hambre y la Pobreza de la CELAC.

FAO y OMS promueven el acceso a una dieta sana

14 de octubre, 2014, Categorizado como Destacados Internacionales, Destacamos, Noticias

Tras intensas negociaciones, los estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) firmaron una declaración conjunta en la que aprueban políticas para asegurar que todas las personas tengan acceso a una dieta más saludable.

08-28-2014Fruits_VegetablesEsta declaración será presentada ante la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición, que se celebrará en Roma del 19 al 21 de noviembre. El acuerdo establece un marco de acción voluntaria con cerca de 50 recomendaciones, incluyendo un aumento en las inversiones e intervenciones para mejorar la alimentación de las personas.

El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, declaró que el pacto envía una poderosa señal al mundo y muestra que los países miembros se toman en serio el problema de la malnutrición.

La declaración, que tendrá que ser ratificada después de la cumbre, afirma que la pobreza, el subdesarrollo y el bajo nivel socioeconómico son los principales contribuyentes a la malnutrición, tanto en las zonas rurales como urbanas.

En el documento se reconoce la malnutrición en todas sus formas, desde la subalimentación a la obesidad, y señala las consecuencias sociales y económicas negativas que este problema tiene para los individuos, las familias y los Estados.

Graziano da Silva citó cifras recientes de la FAO que indican que alrededor de 805 millones de personas en el mundo pasan hambre y que la mitad de la población global está afectada por algún tipo de malnutrición.

Fundación Henry Dunant América Latina y Fondo Contra el Hambre y la Pobreza presentaron libro sobre seguridad alimentaria

25 de septiembre, 2014, Categorizado como Destacados Nacionales, Destacamos, Noticias

En las dependencias de FAO en Santiago de Chile, se dieron cita representantes de las distintas organizaciones asociadas al Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza, iniciativa del gobierno de Chile – a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y su Agencia de Cooperación Internacional (AGCI) -  y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Foto HD

Foto: Oficina de Coordinación del Sistema de las Naciones Unidas en Chile.

El motivo del encuentro, fue el lanzamiento de libro “Seguridad alimentaria. Derecho a la alimentación y políticas públicas contra el hambre en América Central”, una publicación que reúne las clases magistrales del Diplomado Internacional “Derecho a la Alimentación y Políticas Públicas contra el Hambre en América Central”, realizado en Guatemala durante el año 2013.

En la ocasión, la testera estuvo compuesta por Ximena Erazo, Presidenta de la Fundación Henry Dunant América Latina; Marcela Ríos, Oficial de Gobernabilidad de PNUD en Chile; Ricardo Herrera, Director Ejecutivo de AGCI, y Ricardo Rapallo, Representante FAO para la Iniciativa América Latina y Caribe sin Hambre. Todos los expositores coincidieron en la importancia de reforzar los lazos de Cooperación Sur-Sur, divulgar de forma consistente las actividades del Fondo Chile, y seguir innovando en derechos económicos, sociales y culturales, a través de iniciativas de este tipo.

“Vamos consolidando una sólida línea de publicaciones en cuanto a políticas públicas, y debemos seguir ese camino”, indicó Ximena Erazo (Henry Dunant). Por su parte, Marcela Ríos (PNUD) destacó que en el proyecto participaron 51 profesionales provenientes de México, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, República Dominicana, y Guatemala. “Esta colaboración ha sido muy exitosa. Es un proyecto de largo aliento asociado a las prioridades del Sistema de las Naciones Unidas en Chile, por lo que queremos invitarlos a conocer todos los proyectos que estamos impulsando”, concluyó.

 

 

Estudio revela debilidades en el sistema de alimentación laboral de los trabajadores chilenos

5 de abril, 2013, Categorizado como Destacados Nacionales, Destacamos, Noticias

La investigación que elaboró la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), y que fue patrocinada por Sodexo y Edenred, transformó a Chile en el primer país piloto a nivel mundial en el que se analizó la relación actual que hay entre la alimentación y el mundo del trabajo. El informe evidencia que casi un 40% de los trabajadores chilenos no recibe ningún beneficio para alimentarse.

Santiago de Chile, 05 de abril de 2013.- Con el objetivo de contribuir a fomentar estilos de vida saludables, mejorar la nutrición y reducir la incidencia de enfermedades crónicas no transmisibles relacionadas con la alimentación de los trabajadores de nuestro país, la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), en colaboración con Sodexo y Edenred, dieron a conocer el primer estudio sobre la situación alimentaria y nutricional en el trabajo en Chile.

Estudio revela debilidades en el sistema de alimentación laboral de los trabajadores chilenos

El documento analizó las prácticas de alimentación laboral en nuestro país, a través de una revisión integral que incluyó investigaciones nacionales e internacionales sobre la materia, y el marco legal e institucional que rige actualmente en Chile. Contempló entrevistas a actores claves (representantes de instituciones de Gobierno, de empleadores, de trabajadores, y académicos); y una encuesta estructurada que se aplicó a 995 trabajadores de distintas regiones del país y de diferentes sectores productivos.

Según los resultados arrojados por la investigación, existen severas debilidades en el sistema de alimentación laboral de los trabajadores chilenos. El informe evidencia que el 39% de los trabajadores no recibe ningún beneficio para alimentarse. Asimismo, un 22% no dispone de un lugar para comer, no siempre la limpieza de este lugar es adecuada, el tiempo para almorzar es insuficiente o la calidad de la alimentación no es óptima.

A este escenario, se suman importantes problemas en los hábitos de alimentación. Cerca del 20% de la muestra afirmó no desayunar de forma habitual, un tercio no almuerza en forma regular, principalmente por falta de tiempo y limitaciones económicas, y un 36% aseguró que almuerza en forma rápida.

Además, hay al menos un 38,8 % de los entrevistados que manifiesta abiertamente que la calidad del almuerzo no es considerada adecuada, ya que éste no incluye verduras y frutas de forma cotidiana, y el 12,8% de las empresas reconocen que no ofrecen una alimentación saludable a sus trabajadores por razones de costo.

El estudio muestra también que existen diferencias importantes en el tipo de alimentación según estratos socioeconómicos. A mayor ingreso, mejor es el tipo y la forma de alimentación, generalmente a través de casinos o con voucher de almuerzo. A menor ingreso, la situación de los trabajadores es más precaria, su alimentación más simple y menos nutritiva o incluso no se alimentan.

Este panorama, agrega la investigación, ha repercutido negativamente en la salud de los trabajadores. El 17% de los menores de 30 años ya presenta alguna patología crónica asociada a la alimentación, proporción que se duplica en los mayores de 40 años.

El documento reveló además que del porcentaje que sí recibe algún tipo de beneficio para alimentación, éste les es entregado a través del casino de la propia empresa (30%), en dinero integrado a su remuneración (22%) o a través de un vale restorán (9%).

Según Carmen Bueno, Especialista en Seguridad y Salud en el Trabajo de la Oficina de la OIT para el Cono Sur de América Latina, una alimentación saludable en los lugares de trabajo debe considerarse un elemento más de las políticas de seguridad y salud en el trabajo. “Los programas que proporcionan un acceso a una alimentación saludable pueden contribuir a prevenir enfermedades crónicas, como obesidad, diabetes y cardiovasculares. Además, las inversiones empresariales en alimentación se recuperan por una reducción de los días de enfermedad, de los accidentes laborales y por un aumento de la productividad. No puede olvidarse la conexión existente entre la falta de alimentación y la aparición de fatiga y somnolencia, con las consiguientes consecuencias negativas sobre la seguridad de los trabajadores”, señaló.

Por su parte, Thierry Guihard, Director General de Sodexo Soluciones de Motivación, “un trabajador pasa un tercio del día en su jornada laboral, y para desempeñarse de manera óptima a todas sus exigencias laborales, necesita una nutrición que permita tener una buena condición física y mental. Este estudio reveló que el gran desafío de los empleadores está en fomentar la salud y seguridad laboral de su personal. Mientras menos problemas tenga una persona en su trabajo, su calidad de vida, satisfacción y rendimiento en el trabajo, mejorarán notablemente”.

Philippe Blecon, Director General Edenred Chile S.A., señaló que: “Hay muchos países en el mundo que han avanzado más en este aspecto que Chile. Brasil, Venezuela, México, Perú, entre otros, cuentan con claras políticas que resguardan el “derecho a la alimentación en el trabajo”, mejorando la productividad y el bienestar de los trabajadores y los resultados de las empresas. Este estudio es sin duda un excelente puntapié inicial para introducir este tema en la agenda país”.

Recomendaciones a los actores involucrados

Para mejorar las prácticas de alimentación laboral en Chile, el estudio propone la necesidad de que los empleadores consideren la alimentación como parte de sus políticas de promoción de la seguridad y salud de los trabajadores, incorporando campañas de educación asociadas a esta materia, para extenderla a todos los niveles jerárquicos de la organización, incluidos los trabajadores y sus respectivas familias.

Para ello, se invita al sector privado a que facilite lugares y opciones de comidas saludables a sus trabajadores, se aumenten los tiempos de descanso para la colación, y se destine un mayor gasto para ofrecer mejores condiciones sanitarias e inocuidad en la entrega de alimentos.

Además, el documento propone que entre los trabajadores, la cultura del autocuidado y la prevención de riesgos asociados a la alimentación, sea un elemento de aprendizaje en las tareas de trabajo y de negociación de las condiciones laborales.

A nivel de gobierno, se sugiere que tanto las intervenciones que promueven una alimentación más saludable como la vigilancia del cumplimiento de la normativa laboral, adquieran una coherencia en el desarrollo de políticas públicas asociadas a la alimentación de calidad en el lugar de trabajo.

Y por último, se plantea la necesidad que desde el ámbito académico, se realicen investigaciones que sean capaces de proporcionar información que sustente intervenciones concretas y que se analice la magnitud del problema, identificando los costos en salud y las consecuencias en la productividad en las empresas.

Alimentación, Desnutrición y Lucha contra el Hambre

18 de enero, 2012, Categorizado como Temas

El número de personas que sufren hambre en el mundo sigue siendo inaceptablemente elevado, no obstante el adelanto reciente que redujo la cifra por debajo de los mil millones. La FAO estima que el número de personas que sufren de hambre crónica en 2010 será de 925 millones. Es por esto que la FAO lucha contra la pobreza y para reducir el hambre a través de la mejora de la productividad agrícola y los ingresos, así como el fomento de mejores prácticas nutricionales en todos los niveles y de programas que incrementen el acceso directo e inmediato de los más necesitados a los alimentos.

Además la FAO promueve una mayor inversión en el desarrollo agrícola y rural y ayuda a los gobiernos a establecer Programas Nacionales para la Seguridad Alimentaria destinados a los pequeños agricultores. En la respuesta ante las emergencias y las actividades de rehabilitación, son decisivos los conocimientos técnicos de la FAO en materia de agricultura, ganadería, pesca y bosques. La FAO interviene con rapidez para restablecer la producción agrícola, fortalecer las estrategias de supervivencia de los afectados y permitir a la población reducir su dependencia de la ayuda alimentaria. La FAO también desempeña una función vital de prevención, preparación y alerta temprana.

El problema del hambre, principal preocupación de FAO, es tan importante para la ONU que conforma parte del primero de los objetivos de desarrollo del milenio.

La visión de la FAO consiste en un mundo libre del hambre y de la malnutrición en el que la alimentación y la agricultura contribuyan a mejorar los niveles de vida de todos sus habitantes, especialmente los más pobres, de forma sostenible desde el punto de vista económico, social y ambiental. La Organización es un centro mundial de información y conocimiento sobre la alimentación y la agricultura, así como un foro para el diálogo sobre las políticas, la elaboración de acuerdos entre las naciones, la promoción y la movilización de recursos.

La FAO y Chile colaboran estrechamente desde hace más de 30 años.

En febrero de 1978, se firmó el acuerdo con el Gobierno para establecer la Representación de la FAO en el país. Ya desde 1952 Chile albergaba la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.

La presencia continua de la FAO en Chile obedece al importante papel de la agricultura en la sociedad y economía chilena, a sus progresos productivos y a su lugar en el mercado internacional. El país ha acordado estimular el desarrollo rural, el apoyo técnico y financiero a la agricultura familiar, así como la innovación de todo el sector, lo que ha permitido enriquecer la cooperación de la FAO con Chile y obtener valiosas lecciones que son referentes para otros países de la Región.

Chile tiene como prioridad fundamental establecerse como una Potencia Agroalimentaria y Forestal para el año 2010, y la FAO está comprometida a ser un aliado clave en el camino hacia dicha meta que incluye una particular atención a los y las productoras de menores recursos.

Por un convenio suscrito entre la FAO y el Gobierno de Chile, este país hospeda desde 1955 la Oficina Regional para América Latina y el Caribe (FAO RLC).

Actualmente, 33 estados de América Latina y el Caribe participan y se benefician de las actividades de la FAO. Con el objetivo de hacer más directa y fluida la relación con los gobiernos, se han establecido representaciones nacionales en la mayoría de los países de la región, además de oficinas subregionales para América del Sur, El Caribe y América Central.