Desertificación — Sistema de las Naciones Unidas En Chile
  • Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados - ACNUR
  • Banco Mundial
  • Comisión Economica Para América Latina y el Caribe - CEPAL
  • Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia - UNICEF
  • Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA)
  • Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos  - ACNUDH
  • Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación - FAO
  • Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura - UNESCO
  • Organización Internacional de Migraciones - OIM
  • Organización Internacional del Trabajo - OIT
  • Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud  - OPS/OMS
  • Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA  - ONUSIDA
  • Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo - PNUD
  • Programa Mundial de Alimentos - PMA
  • Unión Internacional de Telecomunicaciones  - UIT
  • UNCCD
  • Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer - ONUMujeres

Mensaje del Secretario General en el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía

1 de julio, 2014, Categorizado como Mensaje del Secretario General

«La tierra pertenece al futuro, protejámosla del cambio climático»

La degradación de la tierra, causada o exacerbada por el cambio climático, no solo supone un peligro para los medios de vida, sino también una amenaza para la paz y la estabilidad. Los signos de advertencia se observan en el conflicto entre pastores y agricultores de subsistencia, que compiten por tierras más productivas, y en la lucha entre comunidades por unos recursos hídricos cada vez más escasos. Vemos los síntomas de inseguridad en la volatilidad de los mercados mundiales de alimentos, los desplazamientos internos y las migraciones en masa.

Si bien la degradación de la tierra se siente de forma aguda en las tierras áridas del mundo, aproximadamente el 80% de la degradación se produce en realidad fuera de esas zonas. Más de 1.500 millones de personas —en su mayoría pequeños agricultores— subsisten en tierras que se están degradando. El cambio climático amenaza directamente su productividad. En muchas regiones, los recursos de agua dulce están disminuyendo, las zonas donde se cultivan alimentos están cambiando, y el rendimiento de los cultivos está decayendo.

A nivel mundial, se prevé que las condiciones climáticas imprevisibles y extremas tendrán un efecto aún mayor sobre la producción de alimentos. Con la población mundial en aumento, es urgente que trabajemos para desarrollar la resiliencia de todos los recursos productivos de la tierra y de las comunidades que dependen de ellos. Necesitamos administrar la tierra de manera sostenible, evitar que siga degradándose, recuperar la que ha sido dañada y reparar los daños. Más de 2.000 millones de hectáreas de tierra pueden ser recuperadas y rehabilitadas. Necesitamos estimular la adopción de medidas que conduzcan a la recuperación de esas zonas.

La recuperación de la tierra que se está degradando tendrá múltiples beneficios. Podemos evitar los peores efectos del cambio climático, producir más alimentos y mitigar la competencia por los recursos. Podemos preservar los servicios vitales de los ecosistemas, como la retención de agua, que nos protege de las inundaciones y las sequías. Además, un enfoque integral a gran escala de la recuperación de la tierra puede crear nuevos puestos de trabajo y oportunidades de negocio y de medios de subsistencia, permitiendo a las poblaciones no solo sobrevivir sino prosperar.

El lema del Día Mundial de Lucha Contra la Desertificación de este año es «La tierra pertenece al futuro, protejámosla del cambio climático». Podemos hacerlo. Así lo han demostrado comunidades en Burkina Faso, el Níger y Malí, que han recuperado más de 5 millones de hectáreas de tierras degradadas. Dejemos que estos y otros ejemplos nos inspiren y protejamos y cuidemos la tierra para esta generación y para las generaciones futuras.

Ban Ki-moon

Desertificación

17 de junio, 2013, Categorizado como Temas

En contra de la creencia habitual, la desertificación no es la pérdida de tierras por su transformación en  desierto o por los movimientos de las dunas de arena. La desertificación hace referencia a la degradación de la tierra en áreas áridas, semiáridas y subhúmedas a causa de varios factores, incluyendo variaciones climáticas y actividades humanas. Cuando la degradación de las tierras sucede en las tierras secas del mundo, se suelen crear unas condiciones similares a las de un desierto. La degradación de las tierras ocurre en cualquier lugar, pero se define como desertificación cuando se da en las tierras secas.

Bajo la degradación de las tierras subyace la perturbación de los ciclos biológicos de los que depende la vida, así como problemas sociales y de desarrollo. El término desertificación se acuñó para expresar este drama de asuntos interrelacionados y de extrema importancia que se da en las tierras secas.

El suelo de las tierras degradadas ve reducida su capacidad de permitir el crecimiento de las plantas, lo que resulta en una pérdida de la vegetación y de la productividad económica. A pesar del hecho de que los animales y las plantas son capaces de adaptarse a las tierras secas, la desertificación tiene graves consecuencias para el entorno. Suele estar ocasionada por actividades humanas como el sobrepastoreo, el exceso de cultivos, la deforestación, y sistemas de irrigación con escasa planificación. Los episodios climáticos extremos como las sequías o las riadas, pueden también acelerar el proceso.

Dependiendo del tipo de técnica agrícola empleada aparecen las diferentes formas de degradación de las tierras, las cuales puede ser:

  • La pérdida de nutrientes (debido a la sobreexplotación agrícola);
  • La pérdida de la capa superficial de la tierra debido a la erosión por el viento y por el agua, sobre todo debido a la pérdida de vegetación;
  • Desprendimientos de tierra provocados por la acción del agua y los efectos de la pérdida de vegetación;
  • El incremento de la salinidad y la acidificación del suelo debido a malas prácticas de irrigación;
  • La contaminación del suelo debido a un uso excesivo de fertilizantes químicos.

 Definición de tierra seca

Las tierras secas son áreas áridas, semiáridas y secas subhúmedas. Dentro del contexto del desarrollo sostenible el término suele excluir las áreas hiperáridas (desiertos). Cuando tiene lugar la degradación de la tierra en las tierras secas del mundo, se suelen crear unas condiciones similares a las de los desiertos. En términos ambientales, las tierras secas se caracterizan por:

  • Precipitaciones escasas poco frecuentes, irregulares e impredecibles;
  • Gran diferencia entre las temperaturas diurnas y nocturnas;
  • Suelos con poca materia orgánica y ausencia de agua;
  • Plantas y animales adaptados a las variables climáticas (resistentes a las sequías, tolerantes a la  salinidad, resistentes al calor, y capaces de sobrevivir bajo condiciones de falta de agua).

La mayor parte de los 2.000 millones de residentes en tierras secas del mundo viven en países en vías de desarrollo. La inmensa mayoría lo hace por debajo del umbral de pobreza y sin accesos adecuados al agua corriente. Las tierras secan suponen hasta un 41,3% de la tierra emergente del globo, y en ellas se encuentra hasta un 44% de toda la tierra cultivada. Las tierras secas contienen el 50% del ganado del mundo, incluyen cerca de la mitad de todas las tierras de labranza y son grandes hábitats para la vida salvaje. Debido a las difíciles condiciones climáticas, las tierras secas han permitido el desarrollo de una increíble diversidad de especies altamente especializadas. La biodiversidad es fundamental para el mantenimiento del equilibrio ecológico y para proteger la subsistencia humana que tanto depende de ella. Un número relativamente elevado de especies endémicas habita en estas áreas, las cuales incluyen hábitats de diversos tipos como tierras arenosas, bosques y selvas, sabanas y estepas, humedales, lagunas, lagos y ríos.

Población de las tierras secas

En las tierras secas se encuentran los siguientes tipos de usos humanos: pastizales (59%); tierras cultivadas (30%) y áreas urbanas (2%). Otras áreas están definidas como hiperáridas siendo los lugares más secos del mundo, el desierto de Atacama en Chile y el desierto de Namib en el sudoeste de África,

el desierto del Gobi en Mongolia y la parte occidental interior de Mongolia en China, además de las regiones polares. La cobertura dominante en las tierras secas consiste en matorral, seguido de cultivos, sabanas, estepas, praderas, bosques y áreas urbanas. La escasez de agua es la característica predominante en las tierras secas. Aunque pueden darse episodios de fuertes lluvias las precipitaciones suelen variar, incluso de forma dramática, de estación en estación y de año en año. En las zonas áridas y semiáridas, el balance del agua anual es negativo, lo que quiere decir que a lo largo de un año es más el agua que se evapora que la que precipita. Por tanto, el agua es escasa la mayor parte del tiempo y los asentamientos humanos suelen agruparse en torno a las pocas fuentes de agua que hay como los ríos, manantiales, pozos, cuencas hidrográficas, embalses y oasis.

Datos sobre las tierras secas

  • La población total de las tierras secas del mundo es de 2.000 millones, excluyendo las áreas hiperáridas (desiertos).
  • Por tanto, hoy en día las tierras secas son el hogar de casi una de cada tres personas del mundo.
  • Las tierras secas contienen el 50% del ganado del mundo.
  • La mayor parte de la población de las tierras secas del mundo se encuentra en países en vías de desarrollo.
  • Las tierras secas almacenan el 46% del balance de carbono del planeta.
  • Las tierras secas contienen el 44% de toda la tierra cultivada.
  • Las especies de plantas endémicas de las tierras secas suponen el 30% de las plantas cultivadas actualmente.
  • Las áreas de tierras secas más grandes se encuentran en Australia, China, Rusia, Los Estado Unidos y Kazajstán.
  • Al menos el 99% del área de seis países (Botsuana, Burkina Faso, Iraq, Kazajstán, Moldavia y Turkmenistán) está clasificada como tierra seca.

La Comisión Parlamentaria de Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía se reúne en Santiago de Chile

9 de enero, 2013, Categorizado como Destacados Nacionales, Destacamos, Noticias

Los parlamentarios de Chile se reunieron el pasado 17 de diciembre de 2012, contando con la participación, entre otros, de expertos en la temática de la desertificación del sector no-gubernamental a través del Comité de Defensa de la Flora y Fauna (CODEFF), y la Corporación Nacional Forestal (punto Focal ante la UNCCD) con el propósito de discutir la situación actual de los recursos hídricos y de la desertificación en el país.

Durante la reunión, el Sr. Heitor Matallo, Coordinador de la Unidad de Coordinación Regional de UNCCD para América Latina y el Caribe (UCR), hizo una presentación sobre la Convención, la Estrategia Decenal 2008-2018 y la importancia de los Planes de Acción Nacionales (PANs) como instrumento de política pública para coordinar las acciones para enfrentar la escasez de agua y la disminución de la productividad e Chile.

El Sr. Alejandro León de la Universidad de Chile presentó los datos más recientes sobre la pérdida de suelos y de productividad en el país. De acuerdo con sus datos, el 62,3% del territorio chileno sufre serios problemas de degradación debido a la deforestación y el sobrepastoreo.

Al final de la discusión, la diputada Adriana Muñoz, Presidenta de Comisión, invitó a los expertos y a la UCR a participar activamente en los trabajos de la Comisión relativos a la preparación de la Ley de Recursos Hídricos, actualmente en proceso de discusión en el Parlamento.

EUROCLIMA y la Unidad de Coordinación Regional de UNCCD se reúnen en Santiago

12 de diciembre, 2012, Categorizado como Destacamos, Noticias

El Sr. Jan A. J. Karremans, Director de la Asistencia Técnica de EUROCLIMA, y el Sr. Heitor Matallo, Coordinador de la Unidad de Coordinación Regional de UNCCD (UCR), se reunieron en Santiago de Chile el pasado 22 de noviembre para intercambiar información, materiales y puntos de vista sobre modalidades de cooperación en la región aprovechando la presencia de la oficina de la UCR en Santiago.

EUROCLIMA es un programa financiado por la Comisión Europea con el objetivo de enfrentar los retos del cambio climático y contribuir a reducir la vulnerabilidad y mejorar las condiciones de vida de los habitantes de América Latina. Los objetivos principales de EUROCLIMA están en línea con los de la Estrategia Decenal de la UNCCD (Convención de las Naciones Unidas para la Lucha Contra la Desertificación por sus siglas en inglés), en particular los que están relacionados con la reducción de vulnerabilidades y desigualdades socioeconómicas y el fortalecimiento del diálogo regional.

EUROCLIMA ha desarrollado una guía metodológica para el estudio de la degradación de los suelos en América Latina y el efecto del cambio climático sobre estos procesos. Los resultados de estudio indican que las zonas áridas se harán más áridas y que muchas zonas húmedas pasarán a ser áridas. Las zonas más vulnerables a la degradación de suelos por cambio climático son Paraguay, el sur de Bolivia, el Nordeste de Brasil, Guatemala, la costa este de Nicaragua y el sur de México. El documento también describe algunas medidas para mitigar los efectos de la desertificación, como por ejemplo programas forestales, mecanismos financieros vinculados al manejo de recursos naturales e incentivos para la agricultura de conservación y agroforestería.

Para información adicional sobre EUROCLIMA, visite www.euroclima.org

 

Lanzamiento del Proyecto “Gestión de Recursos Hídricos en Zonas Áridas y Semiáridas de América Latina y el Caribe” de UNESCO/CAZALAC

4 de diciembre, 2012, Categorizado como Destacados Nacionales, Destacamos, Noticias

El Taller de Lanzamiento del Proyecto “Gestión de Recursos Hídricos en Zonas Áridas y Semiáridas de América Latina y el Caribe (MWAR –LAC)” de UNESCO/CAZALAC se celebró durante los días 8 y 9 de noviembre de 2012 en Santiago de Chile.

El Proyecto está centrado en la mitigación de los impactos del cambio climático en los recursos hídricos y tiene tres componentes: a) evaluación del riesgo; b) monitoreo de sequías hidroclimáticas y c) creación de capacidades. El objetivo principal del taller fue compartir el programa de actividades del Proyecto con socios potenciales, incluida la UNCCD.

 El Proyecto MWAR-LAC está financiado por el Fondo Fiduciario para la Ciencia del Gobierno de Flandes/UNESCO (FUST) e implementado por el Programa Hidrológico Internacional de UNESCO (PHI), a través del Centro del Agua para las Zonas Áridas y Semiáridas de América Latina y el Caribe (CAZALAC) ubicado en la Serena, Chile, que pertenece a una red constituida por otros ocho centros dedicados a los recursos hídricos bajo el patrocinio de la UNESCO.

Durante la reunión, el Sr. Jacob Acevedo García, Oficial Asociado de la UCR para América Latina y el Caribe, destacó la importancia del Proyecto para mejorar nuestro conocimiento sobre la gestión del recurso suelo y agua en la región de América Latina y el Caribe, lo que es esencial para la elaboración de políticas efectivas en manejo sostenible de recursos.

Para más información, visite las siguientes fuentes:

EUROCLIM
CAZALAC